Regresaba del estacionamiento hacia el edificio en el que vivo y en eso vi, en la seudomaleza que se encuentra afuera del mismo, como un rostro blanco, unido a un cuerpo bajo que me observaba directamente.
Fue extraño, pero eso vi. Yo iba sola y triste, porque mi hermana venía de malas de recogerme y yo había estado feliz las últimas tres o cuatro horas anteriores...
Saben a qué me recordó aquél rostro que vi en la seudomaleza fuera de mi edificio? Me recordó a aquella cara de conejo o algo que está en uno de los cuartos de la mansión de The Shining, cuando el tipo ya está enloquecido y persigue a su esposa por toda la casa... esa parte es perturbadora, ¿no lo es? No soy fan de Kubrick, y no lo sería de esa película en particular, pero he de aceptar que aquello sí da cosa. O también las caras de conejo y de otra cosa rara en Donnie Darko? También son raras. Bueno, no hace falta decir que esa película es de lo más extraño y de hecho te hace sentir mal, pero mal, como si quisieras volver el estómago, pero no en un sentido en el que la película te haga vomitar precisamente, porque sea horrible o grotesco, sólo te hace sentir así...
Ah , sí, decía... pues fue un malentendido aquello que vi (y con eso de que apenas puedo ver a la distancia sin lentes), porque una vez que ya estaba cerca pude ver que el rostro blanco era una manga corta blanca en la camisa de algún tipo perdido ahí, creo que estaba orinando, pero preferí no certificarme...
Cuatro horas antes había sido medianamente feliz porque fui a ver a uno s tipos hacer música medieval con sólo tres voces, una especie de mandolina (o quizá efectivamente era una mandolina) y un violín. AH! y el instrumento como clave, un arpa romana (así leí que se llama). Fue bello, porque, en realidad no voy a muchos conciertos y, mucho menos, a conciertos de música medieval a un precio muy accesible (veinticinco pesos). Me sorprendió mucho lo que se puede hacer con las simples voces de tres personas (bueno, no son tan simples, claro está, si son profesionales). Lo que pasa es que el lugar en el que estábamos era un salón pequeño de unos 100 metros cuadrados y las voces de aquéllos, cuando solas, bastaban para dominar tan pequeño espacio! No lo sé, quizá no sea para sorprenderse tanto, es sólo que me pareció bello.
El problema es que a mi lado había un tipo que se movía y se movía y se movía y yo al principio pensé que quizá estaba muy conmovido por la música; luego inferí con certeza que el tipo estaba haciendo tiempo para ver a su chica/o dos horas después y que en aquellos momentos se preguntaba qué demonios hacía metido en una sala donde la música que esos tipos tocaban apenas lo mantenían despierto. Creo que sí le gustó al final, quizá hizo la elección correcta después de todo, porque cuando los muchachos terminaron, gritó "¡BRAVO!" y aplaudió como mono.
Después tomé una bebida refrescante y un helado. Luego vino lo malo de la noche y ahora estoy aquí.
1. Mi hermana de malas (no que yo nunca lo esté y sobre todo con mi familia, lo cual no es su culpa, pero esta noche había sido plácida, demonios)
2. Una propuesta mía de trabajo escolar había sido rechazada. Y de verdad me había entusiasmado, ya que creía que era original. Más bien, lo es, sólo que no es lo que el profesor buscaba. Triste.
Sin embargo, Lidia y yo bebemos café en lo que me pasa unas fotos. Tuvimos una sesión de fotos el día de ayer... que se supone que fue jueves.
Gracias.
Gracias a todos los que hacen esto posible.
A los electricistas, a los que hacen computadoras, a los que hacen teclados, a los que inventaron el Internet, a los que inventaron los focos, a los que hicieron el foco que alumbra el estudio en el que me encuentro, a los que hicieron el sillón de cuero sintético en el que estoy sentada, a mi madre que me dio la vida, a mi padre también, a mi hermana, que seguramente me hablará en una semana, y a ti! PFFFFF
Saludosss
viernes, 11 de abril de 2008
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario