jueves, 3 de enero de 2008

Animal al volante

A que no se han fijado bien en los puentes de las calles de la Ciudad de México. No, no en su verdoso o amarillento color o en el hecho de que apenas algunas personas parecen saber cuál es su función (digo, si nadie quiere usarlos, ¿por qué no permitimos a nuestros gobernantes locales sí agenciarse el dinero que se ocupa en su construcción y nosotros dejamos de molestarnos y de quejarnos).

Ya ni sé si debo decir que resulta extraño o, por el contrario, natural o simplemente común o normal en esta bonita ciudad (porque a pesar de lo que muchos alegan, México sí es una ciudad muy bonita, aunque haya basura, inundaciones, robo, violencia y corrupción): los puentes en la Ciudad de México, o al menos las partes que están completamente expuestas ya sea a los carriles de los automóviles o que vuelan sobre las vías de alguna línea del metro, como la línea A de la estación Pantitlán a La Paz, están enjauladas. Sí, enjauladas. Y uno simplemente no puede evitar preguntarse "¿Por qué?"

Al menos a mí me vienen varias preguntas a la cabeza...

1. Los puentes enjaulados, ¿se relacionan con los casos de suicidio en la Ciudad? Y si es así,

2. ¿Es de veras muy alto el índice de 'autohomicidio' en nuestra ciudad que es de suma importancia evitar a toda costa cualquier manera posible de suicidio en público? Y, entonces,

3. ¿Son los puentes un método o lugar recurrente en el mundo para tal acto? Lo digo, porque parece que nosotros gustamos de seguir las tendencias sobre todo del país vecino y, tristemente, nos imaginamos que en aquél significa el mundo todo, pero esto es otra cosa... Retornando al tema principal, ¿son, entonces, los puentes muy efectivos para aquello en la Ciudad de México? Y, por último,

4. Quizá esté de más o sea un poco demasiado estúpida o todas las anteriores, pero, ¿a quién se protege en realidad? ¿Al peatón o al usuario del automóvil? No respecto al puente, sino a la mentada jaula. Creo que, definitivamente al segundo, ya que, al primero sólo se le brinda esta protección, o sólo se le insta a no arrojarse, mientras camina a través del puente. No obstante, al llegar a su casa bien puede tomar una navaja y abrirse las venas, atestar su organismo de somníferos o, de hecho, arrojarse a las vías del subterráneo en su estación favorita. Como podemos ver, el peatón suicida tiene a su alcance una extensa gama de opciones, pero el automovilista no.

Digamos que este peatón se lanza: el del auto puede o no frenar, el caso es que, de cualquier modo, el que grite, pite el claxon, o sólo se asuste, en esa fracción de segundo en que el tipo en cuestión cae, el automóvil hará mecánicamente aquello para lo cual fue específicamente diseñado: rodar en línea recta hacia el porvenir... ¿estamos de acuerdo en que el tipo del auto no tuvo la posibilidad de elegir en realidad. No en esa misma diminuta fracción de segundo.

El caso es que yo no sé las cifras del suicidio en la Ciudad de México (ni me ocupé en investigar, pues esto, ya saben, es más bien improvisado) ni sé de los puentes en Alemania, en China o en Sudáfrica. Quizá por allá sean más modernos o más coloridos o más altos o más bajos. O quizá sí sean utilizados por aquél que, para empezar, lo exigió por su seguridad (y para la de aquél que no lo exigió también). O quizá simplemente ni siquiera existan en otras partes del mundo donde el peatón sí tenga prioridad y donde el automovilista sea prudente y no sea tan sólo un animal al volante...

Pues, sólo me queda decir a mis muy pocos lectores Feliz año y agradecerles, una vez más, el tiempo.

COMENTEN!!!







por favor :)

2 comentarios:

Asesina Cereal dijo...

Hola feliz año querida!!!!
Pues la verdad yo creo que mas bien estos puentes están enjaulados para que las autoridades se laven las manos de estos suicidios, pues bien como dices cualquier persona puede matarse de un tiro en su casa, pero si lo hace en la calle aventándose de un puente, les echarían la culpa a los que pusieron el puente ahí nomás sin protección.
También creo que están enjaulados porque la gente esta un poco loca hay que admitirlo nunca falta el que quiere adrenalina y se sienta en los barandales y zaaz.
Y es que como aquella noticia del hombre que no puso atención al puente que tenia una fisura y se cayo recuerdas? imagínate si no pueden fijarse por donde caminan pueden resbalarse y caer jaja
Creo que por eso enjaulan los puentes, aunque a mí de verdad me dan mucho miedo, la tensión que siento en las plantas de mis pies cuando camino por ellos es insoportable para mi.

La Buena Fortuna dijo...

Deben ser muchas cosas, creo yo.

Por cierto, ya me he fijado mejor, y en RÌO cHURUBUSCO Y ALGUNAS PARTES DE cIRCUITO (Y SEGURAMENte en MUCHAS otras partes de la Ciudad) los puentes NO TIENEN PROTECCIÒN!!!

Ahora sì me siento mal.

Gracias por comentar, amiga Lidia!